TALLER : Modos de interacción sensorial con el entorno: Orientación, percepción y construcción sensorial del espacio urbano|José Luis Carles y Cristina Palmese.
La ciudad nos envuelve con una multiplicidad de estímulos sensoriales de los que somos poco conscientes. Vivimos en una época caracterizada por el “horror vacui” una necesidad compulsiva de llenar y rellenar todos los espacios físicos y mentales, en la acumulación de informaciones y en la vorágine de la actividad frenética de la ciudad, hemos perdido nuestra orientación. Del mismo modo, el espacio-tiempo urbano se llena de sonidos que generan un ruido de fondo continuo que estrecha el horizonte acústico del ciudadano.
Con este taller proponemos una reapropiación del espacio, de nuestro entorno, desde el silencio y la meditación, a partir del redescubrimiento y la ampliación de nuestras propias posibilidades sensoriales. Partiendo de una crítica al ruido, entendido en un sentido amplio (acústico, informativo…), proponemos una reflexión sobre nuestra manera de relacionarnos con el entorno proponiendo una nueva mirada, una nueva escucha, una nueva aproximación sensorial al entorno, en definitiva se trata de reflexionar sobre las conexiones y el proceso cuerpo-movimiento-espació-acción-lenguaje.
Con este taller prestaremos particular atención a las características del entorno sonoro cotidiano, un aspecto a menudo ignorado en un mundo dominado por la imagen; El sonido construye en nuestra percepción un espacio inestable, discreto, cambiante e inmersivo. Nos interesa reflexionar y LABORATORIZAR nuestra manera de percibir y recrear el entorno con nuestro cuerpo, abriéndonos a nuevas posibilidades perceptivas y a nuevas conciencias.A través de acciones “in situ” proponemos profundizar en el conocimiento de la interacción entre ser humano y entorno La dialéctica ruido y silencio, y lleno - vacío en el espacio urbano nos ayuda a asumir nuevas perspectivas te;oricas y aplicadas mediante un análisis crítico de nuestra interacción plurisensorial con el entorno. Experimentaremos formas creativas a partir de una ralentización y de una desconfiguración (o desalinemiento) de nuestros movimientos y rutinas urbanas, favoreciendo posibilidades desconocidas del habitar; de forma colectiva planteamos la necesidad de experimentar un nuevo espacio-tiempo que transforme el tradicional y cerrado concepto de espacio predefinido y repleto en un lugar [territorio] por explorar abierto a nuevas posibilidades y nuevas relaciones. Nos acercaremos de forma creativa al carácter, al tiempo y a la atmósfera del lugar.
Con la propuesta de acciones performativas e intervenciones propuestas por los propios participantes en el taller estimularemos la acción y la búsqueda de nuevas intimidades, nuevas exigencias, en definitiva, nuevas formas perceptivas en los espacios públicos, que queden fuera del control masivo al que estamos, cotidianamente y muchas veces inconscientemente, sometidos.
Como espacio de trabajo se propone el entorno urbano de la Casa Encendida. (Lavapiés).
Y JIEM 2015 - 21ª JORNADASDE INFORMÁTICA Y ELECTRÓNICA MUSICAL
2-4 de Marzo 2016
Call for Papers
Los desarrollos técnicos ligados a la música electrónica y a la música concreta junto al interés de las vanguardias musicales del s. XX por explorar nuevas dimensiones musicales (Varèse, Stockhausen, Xenakis, Berio, Nono…) van a encontrar en la dimensión espacial un terreno fértil de desarrollo expresivo. Tradicionalmente el espacio en la música se sitúa en el plano abstracto de la partitura (altura tonal, melodía, movimiento), o en el meramente evocativo (de paisajes, naturaleza, estructuras, ciudades…). Con el movimiento futurista los sonidos (ruidos) urbanos entran a formar parte y se integran en el ámbito de la música, y con el concepto de Paisaje Sonoro en los años 70 del s. XX se avanza en la expansión conceptual y aplicada de la música al terreno de lo sonoro. El espacio actúa como caja de resonancia de las situaciones diarias que le dan vida y cuya expresión sonora posibilita una imagen dinámica de cada lugar, en la que la tensión e interrelaciones sonido -espacio entablan una dialéctica que desemboca en toda una amplia gama de espacios de conocimiento. En ediciones anteriores de este Congreso se ha planteado un foro de debate amplio y profundo en torno al concepto de espacio sonoro, poniendo en común las artes del tiempo, con las artes del espacio. La interacción sonido-espacio en la primera edición y la interacción espacio- cuerpo-movimiento en la segunda, centraron el interés de artistas e investigadores.
Siguiendo en esta línea de interés planteamos abrir esta tercera edición al análisis de experiencias y acciones sonoras y sensoriales en espacios urbanos. La ciudad es hoy en día uno de los temas de investigación y de acción artística de mayor interés. La ciudad, además de ser un receptáculo potencial de imágenes y sensaciones dirigidas a todos los sentidos, experimenta profundos cambios sociales, políticos o tecnológicos (reconversión de estructuras, fluctuaciones y migraciones poblacionales, arquitectura de espacios culturales, etc.) en manera tan rápida que apenas da tiempo para una reflexión crítica o para tomar conciencia de ellos. Vivimos en una continua mutación, las redes sociales promueven nuevas categorías y también nuevas economías, y la experiencia del habitante se hace aún más compleja pudiendo habitar de forma diferente y coetánea diferentes lugares. En este contexto de transformaciones sin precedentes, y tal como reflejan los contenidos sociales para el Programa Marco Horizonte 2020 de la Unión Europea (Europa en un mundo cambiante, sociedades inclusivas, innovadoras y reflexivas) se destaca la necesidad de hacer frente a una serie de retos de gran envergadura, que exigen un planteamiento europeo común, basado en el conocimiento científico compartido que pueden ofrecer, entre otras cosas, las ciencias sociales y las humanidades…”.
Cosecha sonora en la ciudad deseada. Campo de la Cebada
Madrid Abril 2012 Un vídeo de : Cristina Palmese , Cristina Garcia-Rosales, José Luis Carles.
Una manera clave de evocar el alma de un lugar es
escucharlo. Estamos rodeados de sonidos pero no les prestamos atención. Apenas
somos conscientes de los valores, de los cambios, de las características de
nuestros paisajes sonoros. Con esta idea hemos visitado un espacio, compartido
el tiempo, las voces, los juegos y las distintas miradas, cómplices y
expectantes. Conocíamos la existencia del Campo de la Cebada a través de
colectivos e Internet. Como hizo Jane Jacobs, hemos mirado, escuchado e
intentado describir el espacio desde la participación activa, desde el afecto y
desde la necesidad de transmitir esta experiencia como modelo. Voces, música y
actividades parecen coexistir en una mezcla vibrante, a veces caótica. Este
paisaje sonoro representa lo que hay que conservar y fomentar a escala humana.
Sería lo que el compositor canadiense Barry Truax llama "comunidad
acústica", aquellos lugares en los que el sonido juega un papel crucial;
paisajes sonoros que reflejan una vida construida a lo largo del tiempo. Más
aún, invitan a la participación, fomentan un sentido de comunidad y representan
una "ecología acústica" natural y funcional. Percibimos la
interacción de sonidos muy variados sin que ninguna fuente llegue a dominar a
las demás. Y esta singular mezcla de sonidos es la que dota de carácter a la
ciudad.
Cristina
Palmese, José Luis Carles Laura García, Juan Camilo Sánchez, Víctor Pastor, Carlos
Estrella.
El primer lugar
elegido para nuestra experimentación es Azca, uno de los centros de
negocios y oficinas más importantes de la ciudad de Madrid y caracterizada por
albergar alguno de edificios más
emblemáticos desde el punto de punto de vista arquitectónico y del paisaje
urbano, véase el edificio del BBVA o la torre Picasso.
El área en cuestión se configura como una isla con
respecto a la ciudad. Su diseño, de una geometría rígida, responde a unos valores privados y
comerciales, impidiendo cualquier posibilidad de vivencia creativa de los
usuarios. El rango de posibles
actividades permitidas en este espacio
es realmente reducida y controlada, atrapando a sus usuarios en gestos y
recorridos pre- constituidos, siendo además un espacio destinado básicamente a
un modelo de cuerpo sano, dada su inaccesibilidad y dificultad para cualquier
tipo de diferencia.
Este tipo de espacio también ha generado desde un punto
de vista social un conflicto oscuro al
convivir en el mismo espacio desarrollo y marginalidad. Se trata de un lugar
con un ciclo diario de doble vida, habitada de día por trabajadores y
ejecutivos y de noche por usuarios de restaurantes, pubs discotecas, sex-shops
y demás modalidades de ocio nocturno. Su configuración espacial estratificada
con un sistema complicado de conexión entre los edificios, la zona peatonal y el laberinto de subterráneos han
favorecido algunos espacios sucios, abandonados o marginales, además de
proporcionar cobijo a personas sin hogar.
Nuestro objetivo es el de experimentar en un lugar tan
inhóspito, proponiendo acciones
performativas e intervenciones que posibiliten
el uso común y creativo del espacio, implicando a los habitantes, tanto
rutinarios como ocasionales, proponiendo a artistas e investigadores
confrontarse con dicho espacio. Con estas acciones se pretende compartir y
estimular a la acción, la búsqueda de nuevas intimidades, nuevas exigencias, en
definitiva, nuevas formas perceptivas en los espacios públicos, que queden
fuera del control masivo al que estamos, cotidianamente y muchas veces
inconscientemente, sometidos.